LES ENTRADES D'AQUEST BLOC APAREIXEN (QUASI SEMPRE) SEGUIDES EN CATALÀ I ESPANYOL

LAS ENTRADAS DE ESTE BLOG APARECEN SEGUIDAS (CASI SIEMPRE) EN CATALÁN Y ESPAÑOL
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris ciencia. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris ciencia. Mostrar tots els missatges

dimarts, 15 d’octubre del 2013

Un nuevo (?) medicamento para la depresión


El pasado 30 de septiembre la FDA, la organización que supervisa la seguridad y eficacia de nuevos medicamentos en los Estados Unidos, aprobó un nuevo fármaco para la depresión. La salida de este medicamento fue acompañada de un enorme eco mediático y fue portada de los principales periódicos del mundo. El medicamento tiene por nombre comercial Brintellix y su principio activo es una molécula denominada vortioxetina. Las buenas noticias son que en ensayos clínicos, los que se realizan sobre pacientes, el medicamento mostró una efectividad mayor que el placebo, evidentemente, y que presenta menos efectos secundarios que algunos de los antidepresivos de uso más común actualmente. No obstante, existe un aspecto preocupante acerca de este lanzamiento, la vortioxetina es un medicamento de los llamados SSRIs, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Estas moléculas tienen como resultado el aumento de la disponibilidad de este neurotransmisor y por tanto de su acción, la cual produce los efectos antidepresivos. Es preocupante, a mi entender porque, aunque la vortioxetina es ligeramente más efectivo que sus predecesores, pone de manifiesto una vez más nuestra incapacidad por encontrar rutas alternativas y más eficaces  para combatir esta enfermedad. Los SSRIs fueron descubiertos en la década de 1970 y hasta la fecha se han obtenido muy pocas moléculas alternativas con una actividad terapéutica similar. Es cierto que los SSRI se han ido mejorando y se han obtenido moléculas con menores efectos secundarios y más efectividad, pero no es menos cierto que los laboratorios no han sido capaces hasta la fecha de encontrar soluciones sustancialmente diferentes. Esto tiene un impacto muy negativo, muchas grandes farmacéuticas están abandonando sus líneas de investigación en enfermedades del sistema nervioso central. La investigación sobre los medicamentos para enfermedades mentales tiene un coste económico muy grande, especialmente en su fase clínica. Se hace necesario, por tanto, un esfuerzo por parte de los investigadores y las agencias gubernamentales que los financian para desarrollar nuevos medicamentos alternativos. Este esfuerzo debe ir dirigido a la comprensión de las bases celulares y moleculares de la enfermedad, a la búsqueda de nuevas moléculas con efectos terapéuticos y a la revisión de la capacidad terapéutica de otras moléculas que se encuentren en el mercado para otros usos. Sin este impulso, el futuro de los pacientes no se presenta muy halagüeño. Es hora pues de que nos pongamos manos a la obra, especialmente los jóvenes neurocientíficos y busquemos soluciones alternativas e innovadoras que hagan frente al gran impacto social que representan las enfermedades mentales.

Un nou (?) medicament contra la depressió


El dia 30 de setembre la FDA, l’organització que supervisa la seguretat i eficàcia dels nous medicaments als Estats Units, va aprovar un nou fàrmac per a la depressió. La eixida d’aquest medicament va estar acompanyada d’un enorme eco mediàtic y va estar portada dels principals periòdics del món. El medicament té per nom comercial Brintellix i el seu principi actiu és una molècula denominada vortioxetina. Les bones noticies són que en assajos clínics, els que es realitzen sobre pacients, el medicament va mostrar una efectivitat major que el placebo, evidentment, i que presenta menys efectes secundaris que alguns dels antidepressius d’us més comú actualment. Tot i aixó, existeix un aspecte preocupant pel que fa a aquest llançament, la vortioxetina és un medicament de els anomenats SSRIs, inhibidors selectius de la recaptació de serotonina. Estes molècules tenen com a resultat l’augment de la disponibilitat d’aquest neurotransmissor i, per tant de la seua acció, la qual produeix els efectes antidepressius. Es preocupant, al meu entendre perquè, encara que la vortioxetina és lleugerament més efectiva que els seus predecessors, posa de manifest una vegada més la nostra incapacitat per trobar rutes alternatives i més eficaces  per a combatre aquesta malaltia. Els SSRIs van ser descoberts en la dècada de 1970 i fins hui s’han obtingut molt poques molècules alternatives amb una activitat terapèutica similar. És cert que els SSRI s’han anat millorant i s’han obtingut molècules amb menors efectes secundaris i més efectivitat, però no és menys cert que els laboratoris no han estat capaços fins hui de trobar solucions substancialment diferents. Açò té un impacte molt negatiu, moltes grans farmacèutiques estan abandonant les seues línies de investigació en malalties del sistema nerviós central. La investigació sobre els medicaments per a aquestes malalties tenen un cost econòmic molt gran, especialment en la seua fase clínica. Es fa necessari, per tant, un esforç per part dels investigadors i les agències governamentals que els financen per a desenvolupar nous medicaments alternatius. Aquest esforç ha d’anar dirigit a la comprensió de les bases cel·lulars i moleculars de la malaltia, a la recerca de noves molècules amb efectes terapèutics i a la revisió de la capacitat terapèutica d’altres molècules que es troben al mercat per a altres usos. Sense aquest impuls, el futur dels pacients no es presenta molt prometedor. És hora doncs de que ens posem a treballar, especialment els joves neurocientífics i de que busquem solucions alternatives i innovadores que facen front al gran impacte social que representen les malalties mentals.


http://www.latimes.com/science/sciencenow/la-sci-fda-approval-antidepressant-20130930,0,640455.story

dimarts, 8 de gener del 2013

EL GENOCIDIO PSIQUIÁTRICO EN LA ALEMANIA NAZI


El menosprecio por la vida humana de la Alemania nazi es bien conocido por todo el mundo. La destrucción sistemática de personas, ideas y actitudes fue una constante en el régimen de Hitler. Pese a ello, más de cincuenta años después continuamos sorprendiéndonos de algunas de sus acciones. Hace unos días, por casualidad leí un artículo que hablaba de cómo el tercer Reich afrontó el problema de la esquizofrenia en particular y de las enfermedades mentales en general (1). La idea de una raza pura y inmaculada, junto a una situación económica  difícil tras la primera guerra mundial, llevó a una eliminación planificada de los enfermos mentales mediante la esterilización y el asesinato. En los primeros años treinta ésta no era una idea exclusiva de Alemania, de hecho, el movimiento eugenésico o de higiene racial era muy prominente también en los Estados Unidos y en Gran Bretaña. Este ambiente llevó a la promulgación en 1933 de la “ley para la prevención de la progenie con defectos hereditarios”, la cual no sólo resultaría en una raza más limpia si no que también resolvería el problema de la saturación de los hospitales psiquiátricos alemanes. Numerosos artículos publicados en aquella época apoyaron esta ley, como por ejemplo uno de Kihn titulado “La erradicación de los menos valiosos para la sociedad”. La puesta en marcha de las acciones que acabarían con la vida i con la esterilización de millares de pacientes esquizofrénicos se vertebró a través de un programa llamado Aktion T4, que puso en marcha Hitler el 1 de septiembre de 1939, el mismo día en que Alemania invadió Polonia. Aunque es cierto que muchos médicos se opusieron a este programa y salvaron pacientes falsificando sus informes médicos, una gran mayoría de psiquiatras alemanes participó en él. Sólo la capacidad de trabajar fue un factor crítico para evitar la muerte. El resultado fue horripilante: alrededor de 132000 pacientes esquizofrénicos fueron esterilizados y entre 200000 y 275000 fueron asesinados. Cerca de unas 70000 de estas personas fueron gaseadas, un método que después los nazis adoptarían para la “solución final”, aplicándolo a judíos y otras minorías étnicas, políticas y de otros tipos, las cuales también habían de ser eliminadas para dejar una raza aria pura en Alemania.  Más de 100000 pacientes fueron también asesinados mediante el hambre y el frío. Toda esta locura fue provocada en gran medida por el convencimiento de que la esquizofrenia era una enfermedad con una clara base genética, es decir que se pensaba que la enfermedad se podía heredar fácilmente de padres a hijos. Dos eminentes psiquiatras de la época fueron los más importantes responsables de esta teoría, Rüdin i Kallman, quienes pensaban que la esquizofrenia era una enfermedad de herencia mendeliana por un gen recesivo. Hoy sabemos que esto no es cierto, la esquizofrenia es un desorden en el que intervienen múltiples genes y que sólo la combinación de algunos de estas alteraciones genéticas y el ambiente puede resultar en el desarrollo de la enfermedad. Con todo, lo más grave es que en 1940 ya se podía saber que eliminar casos de esquizofrenia de la sociedad no tendría efecto sobre la incidencia de la enfermedad, porque la vasta mayoría de pacientes no tenía una historia familiar de esquizofrenia y no la reproducían en su descendencia. Aun así, el programa Aktion T4 no se detuvo y llevó a las  espantosas cifras que hoy conocemos. Un ejemplo más de cómo la barbarie humana unida a un mal uso de la ciencia puede llevarnos al desastre. Sólo nos queda aprender del pasado para que coses similares no se vuelvan a repetir en el futuro.
1: E.F. Torrey & R.H. Yolken, 2010. Psychiatric Genocide: Nazi Attempts to Eradicate Schizophrenia. Schizophrenia Bulletin, 36 (1): 26-32.

dijous, 3 de gener del 2013

EL GENOCIDI PSIQUIÀTRIC A L’ALEMANYA NAZI


El menyspreu per la vida humana de l’Alemanya nazi és ben conegut per tothom. La destrucció sistemàtica de persones, idees i actituds va ser una constant del règim de Hitler. Tot i això, més de cinquanta anys després continuem sorprenent-nos d’algunes de les seues accions. L’altre dia, per casualitat vaig llegir un article que parlava de com el tercer Reich va afrontar el problema de l’esquizofrènia en particular i de les malalties mentals en general (1). La idea d’una raça pura i immaculada, juntament amb una situació econòmica  difícil després de la primera guerra mundial, va portar a una eliminació planificada dels malalts mentals mitjançant la esterilització i l’assassinat. En els primers anys trenta aquesta no era idea exclusiva d’Alemanya, de fet el moviment eugènic o d’higiene racial era molt prominent també als Estats Units i a la Gran Bretanya. Aquest ambient va dur a la promulgació en 1933 de la “llei per la prevenció de la progènia amb defectes hereditaris”, la qual no sols resultaria en una raça més neta sinó també resoldria el problema de la saturació dels hospitals psiquiàtrics alemanys. Nombrosos articles publicats a aquella època van donar suport a aquesta llei, com per exemple un de Kihn titulat “La eradicació dels menys valuosos per a la societat”. La posada en marxa de les accions que acabarien amb la vida i amb l’esterilització de milers de pacients esquizofrènics es va vertebrar a través d’un programa anomenat Aktion T4, el qual posà en marxa Hitler el 1 de setembre de 1939, el mateix dia que Alemanya va envair Polònia. Encara que és cert que molts metges s’oposaren a aquest programa i van salvar pacients falsificant els seus informes mèdics, una gran majoria de psiquiatres alemanys hi va participar. Sols la capacitat de treballar va ser un factor crític per a evitar la mort. El resultat va ser horripilant: al voltant de 132000 pacients amb esquizofrènia esterilitzats i entre 200000 i 275000 assassinats. Al voltant d’unes 70000 persones d’aquestes van ser gasejades, un mètode que després els nazis adoptarien per a la “solució final”, aplicant-lo a jueus i altres minories ètniques, polítiques i d’altres tipus, les quals havien de ser també eliminades per deixar una raça ària pura a Alemanya.  Més de 100000 pacients van ser també assassinats mitjançant la fam i el fred. Tota aquesta follia va ser provocada en gran mesura pel convenciment que l’esquizofrènia era una malaltia amb una clara base genètica, es a dir que es pensava que la malaltia es podia heretar fàcilment de pares a fills. Dos eminents psiquiatres de l’època van ser els més importants responsables d’aquesta teoria, Rüdin i Kallman, els quals pensaven que l’esquizofrènia era una malaltia d’herència mendeliana per un gen recessiu. Avui sabem que açò no és cert, l’esquizofrènia és un desordre en el qual intervenen múltiples gens i que sols la combinació d’alguns d’aquests defectes genètics i l’ambient pot resultar en el desenvolupament de la malaltia. El més greu de tot es que en 1940 ja es podia saber que eliminar casos de esquizofrènia de la societat no tindria efecte sobre la incidència de la malaltia, perquè la vasta majoria de pacients no tenia una història familiar d’esquizofrènia i no la reproduïen en la seua descendència. Tot i això, el programa Aktion T4 no es va detenir i dugué a les  espantoses xifres que avui coneguem. Un exemple més de com   la barbàrie humana unida a un mal us de la ciència pot dur-nos al desastre. Sols ens queda aprendre del passat per a que coses semblants no es tornen a repetir en el futur.
1: E.F. Torrey & R.H. Yolken, 2010. Psychiatric Genocide: Nazi Attempts to Eradicate Schizophrenia. Schizophrenia Bulletin, 36 (1): 26-32.

dimarts, 13 de març del 2012

MODELANT LA ESQUIZOFRÈNIA

Imagineu que un bon dia, sense cap simptomatologia prèvia, comenceu a sentir veus estranyes, les quals semblen no existir per a ningú més. Passa el temps, les veus es fan més persistents i la vostra vida esdevé un caos. Aquest és un exemple típic d’un brot psicòtic, un dels símptomes més clars d’una malaltia anomenada esquizofrènia. Un desordre psiquiàtric que afecta a més de el u per cent de la població i per al qual no existeix encara una cura totalment efectiva. Hi ha diversos tractaments que milloren substancialment la vida dels pacients, però tenen efectes secundaris, els quals compliquen la vida del malalts. Aquests tractaments porten molt de temps sense millorar-se substancialment i és per açò que es fa necessari un esforç per a trobar noves vies. Però cóm s’estudia una malaltia tan complexa? Les primeres pistes de quines coses van malament ve de l’estudi dels cervells dels propis pacients, tant després de la seua mort, analitzant el seu cervell sota el microscopi, com durant la vida, mitjançant tècniques d’imatge que ens revelen l’estructura i el funcionament de la nostra ment. Desafortunadament, aquestes aproximacions presenten un problema greu i és que la major part dels cervells que s’observen estan sota els efectes de la medicació i, per tant, és difícil discernir quins canvis han estat produïts sols per la malaltia i quins es deuen a la interacció de la medicació. Els anàlisi genètics han aportat una gran quantitat d’informació al problema de l’esquizofrènia, però també han posat de manifest que no hi ha un component genètic clar per darrere d’ella. La idea més generalitzada a hores d’ara és que la malaltia és causada per una combinació de factors genètics, heretats i ambientals, com ara la presència de situacions traumàtiques o estressants durant la infantessa o l’adolescència. Quan l’estudi d’una malaltia en els propis essers humans és tan complicada, els científics moltes vegades opten per reproduir-la en animals de laboratori per a poder-la estudiar amb detall i buscar possibles remeis. Quan una malaltia té una base genètica clara, per exemple és causada per la mutació d’un gen que hem heretat dels nostres pares, fabricar un model animal és relativament senzill: s’elimina o es muta el gen en qüestió i s’observa què és el que ocorre.  Com que açò no és possible amb la esquizofrènia, hem de generar models en animals que s’aproximen, en la mesura d’allò possible, a les circumstàncies les quals semblen propiciar l’aparició de la malaltia. Com que els factors ambientals, especialment durant la infantessa i l’adolescència semblen tindre un impacte fort en el desenvolupament de la esquizofrènia, sovint s’utilitzen intervencions que produeixen efectes negatius als animals durat aquestes èpoques, com ara l’aïllament prolongat dels animals, la separació temporal de les seues mares o l’administració durant l’adolescència de diverses drogues d’abús que semblen augmentar el risc de desenvolupar psicosi, com ara el cànnabis. Una de les característiques observades amb més insistència al cervell dels pacients d’esquizofrènia són alteracions en la estructura la distribució de les neurones, especialment de les inhibidores. Aquestes anomalies han de estar produïdes per alteracions en el desenvolupament  del sistema nerviós. Per aquest motiu, altres models animals de esquizofrènia consisteixen en la interferència, mitjançant diferents intervencions quirúrgiques o farmacològiques, sobre el desenvolupament neural. Ningun dels models que hem descrit reprodueix amb exactitud la malaltia, però tots ells presenten trets típics de pacients esquizofrènics, tant a nivell de comportament, com a nivell estructural i molecular, els quals podem estudiar amb detall. A més aquests models permeten l’assaig de noves teràpies, les quals, si son prometedores, podran ser assajades en malalts. 

dissabte, 24 de desembre del 2011

L’efecte placebo


Llevat d’algunes persones, hi ha gent per a tot, a la majoria de nosaltres no ens agrada prendre medicaments o passar per qualsevol tipus d’intervenció mèdica. Però imagineu per un moment que rossegant unes pastilletes de sucre, o de qualsevol substància innòcua, o per la imposició de les mans d’algun benaurat  poguéreu millorar d’una malaltia. Fantàstic, veritat? El nostre cervell seria capaç de suggestionar-se i sanar el nostre cos sense necessitat de recórrer als metges... Açò es el que es denomina efecte placebo, un concepte amb el qual tots estem molt familiaritzats. Però, que hi ha de veritat darrere d’aquest efecte? És real? Ocorre amb totes les malalties? Fa unes setmanes vaig tenir l’oportunitat d’assistir a un minicongrés on es debatia sobre el placebo i es presentaven les últimes troballes en aquest camp. La resposta a la primera pregunta és sí, el efecte placebo existeix i açò s’ha pogut comprovar científicament. Ara be, no ocorre en totes les malalties. Sembla que sols hi han evidències molt sòlides d’aquest efecte en el tractament del dolor, en altres aspectes de les malalties la cosa no està tan clara. De fet, diverses revisions sobre el tema han qüestionat força la seua eficàcia i alguns estaments, com ara el parlament anglès han indicat que la prescripció de placebos és una pràctica mèdica poc aconsellable, perquè el seu efecte no es pot predir i no pot ser la única base per a un tractament efectiu.
Les bones noticies són que estudis recents sí han vist l’efectivitat del placebo en el tractament del dolor. Tot i això, encara s’ha de ser caut. Els investigadors han descobert que hi ha certes condicions les quals s’han de donar per a que aquest siga efectiu. La primera és que el pacient ha de tenir necessàriament expectatives de que la medicació li ha de millorar el seu estat. La segona, que ha d’haver una suggestió preferentment verbal per a que l’efecte ocorrega. La interacció pacient-metge és vital en aquest aspecte, com ha demostrat un estudi que substituïa la font d’aquesta suggestió per un ordinador. Els pacients que rebien la informació per part de la màquina no gaudien dels beneficis del medicament fals, mentre que els que eren informats per un infermer-a si ho feien. Res que siga especialment sorprenent: tots sabem que el tracte humà es vital en tot allò que té a veure amb la nostra salut. A més, també s’ha vist que la experiència prèvia té un paper important. Si algú ha rebut una medicació analgèsica real diverses vegades, és molt més probable que reaccione millor a un placebo en ocasions posteriors. Es tractaria, per tant d’una espècie d’aprenentatge de cóm tolerar el dolor.
Queda, per tant, un camí llarg per a entendre cóm el nostre sistema nerviós respon al placebo, però sens dubte és una eina prometedora per a millorar la nostra manera d’afrontar el dolor i de gestionar millor la utilització de medicaments per a reduïr-lo.